Observatorio Beyond the Line » Actividades » Leyendo al sector

Escrito por Carmen Mira Medina.

El cine es uno de los medios que posibilita un mayor poder de comunicación y conexión con la audiencia en un contexto relajado y receptivo. Tiene efectos sobre la imagen y en engagement de la marca además de un efecto Word-of-mouth. Además gran capacidad de segmentación geográfica y por tipo de película.

Actualmente se encuentra en una situación de crisis debido a su elevado precio. Es un capricho al que muchos consumidores han renunciado. Ahora se quedan en casa aunque sigue habiendo apasionados. Pero como vimos hace unos días, con la acción de reducción de los precios de las entradas a 2,90€, sigue gustando. ¿Es una cuestión de precio únicamente? Parece que sí, pues a la gente le sigue gustando ir al cine, siendo una de las actividades de ocio preferidas.

Ofrece infinitas posibilidades a los anunciantes más allá de la proyección en la pantalla. Hablamos por ejemplo del efecto 4D, más allá de la profundidad que la imagen aporta el 3D el anunciante cuenta con el entorno, que sirve de complemento a la pantalla y refuerza en mensaje. El hall del cine, las entradas, la zona de las palomitas, mupis…

Esto da lugar a un alto poder de recuerdo y notoriedad. Pese a ello es el medio con el top of mind más bajo entre las agencias de los profesionales de medios y equipo de marketing de las marcas. Es el medio más rentable al ser capaz de generar una notoriedad 6 veces superior al índice de inversión destinado. Pero actualmente solo recibe el 0,5% de los presupuestos.

Se están realizando últimamente contratos por impacto, entre otras medidas para lograr darle más flexibilidad a este producto.

A la hora de planificar una campaña en este medio se debe de tener en cuenta la selección de cines en que se realiza, en materia de instalaciones y cantidad de exportadores, además de hacerlo en coherencia con el target.

La publicidad debería ser acorde al medio, y quizás adquirir un carácter más cinematográfico. Son muchos los directores de cine que ya se han puesto al servicio de las marcas dando lugar a unas piezas increíbles. La duración de los anuncios en las pantallas de cine permite poder emitir estas piezas íntegras en las mejores condiciones en calidad de imagen y sonido.

La creatividad, debe estar presente en toda la estrategia, aprovechando los recursos disponibles que ofrece el medio. Contamos con la participación directa del público, teniendo cautiva su atención, en un contexto de consumo de ocio en el que se muestra más receptivo.

¿Por qué no pensar que si quizás aumentase la inversión de los anunciantes en el cine quizás los precios bajaran aumentando el tráfico de personas? Esto supondría además un beneficio tanto para las productoras como para los propietarios de las salas.