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El pasado 13 de febrero se celebró el concurso Naranja Below para futuros publicistas de la universidad. Contamos con las ponencias de varios profesionales que nos fueron de gran utilidad para empezar a trabajar en la tarea encomendada por la marca Vodafone.

Tuve el placer de entrevistar a varios de los ponentes que nos visitaron, como fueron: Guillermo Navarro, Carlos Laserna, Victor Gutiérrez, Martín Redigolo y Antonio Piñero. Todos ellos grandes referentes para los alumnos ya que han demostrado que con esfuerzo y como recompensa de un duro trabajo hay todo un mundo de posibilidades que se abre ante nosotros.

Las entrevistas giraban en torno a un estudio que trata de analizar los posibles cambios  en las estructuras de los equipos creativos de las llamadas “agencias digitales”, si tiene sentido hablar de ellas como tal y cómo persuadimos ahora al consumidor.

Sus distintas aportaciones pueden ayudarnos a entender cómo se trabaja realmente en las agencias.

En cuanto al sentido o no de las agencias digitales como una estructura aislada, todos ellos concluyeron en que, no es concebible como ente aparte, como decía Víctor Gutiérrez. Las agencias deben tener incorporado el pensamiento digital y, en la práctica, aún quedan agencias digitales puesto que hay servicios muy especializados pero, de lo que se habla hoy en día no es de esa separación entre agencias creativas y digitales, sino, como apuntaba Martín Redigolo, de medios convergentes. El pensamiento digital debe estar integrado en el discurso. Tiene que haber una mezcla de ATL y BTL en la práctica. Saber que hace el prójimo para poder llevar a cabo un buen trabajo conjunto.

El online y el offline en la actualidad no están al mismo nivel, solo en las grandes agencias es más común hacer ambas cosas.

Para ellos, la estructura creativa ideal sería que todo miembro de la agencia supiese de todo, lo cual es complicado pero, la base tiene que ser una motivación por aprender más porque cada día salen nuevas cosas, nuevos formatos y tecnologías que requieren adaptación a este nuevo entorno. Por otra parte, se necesita gente que piense y aporte ideas. Se habla del modelo londinense como referencia. La gente que es imprescindible es la que piensa, la que sabe conceptualizar.

En cuanto al consumidor, nos interesaba saber de qué manera ha cambiado la forma de persuadirlos. Antonio Piñero hablaba de la total sinceridad. Antes el mensaje se maquillaba en exceso, ahora, el consumidor, está mucho más informado y formado, las cosas han cambiado. Guillermo Navarro señalaba los principales cambios en el contenido que pueden crear las marcas a través de la tecnología, antes esto no era posible. Ofrecer contenido al usuario permite una mayor interacción con éste.

MAmoria Realizada por Berta moreno

Hablábamos también de las tendencias de los anunciantes. Hoy en día todas o casi todas las marcas se encuentran en las redes sociales, pero la pregunta es si esta iniciativa es o no eficaz. La conclusión es que depende de cómo lo vaya a hacer la marca. Muchas veces se está por estar, porque los clientes saben que es una tendencia y no quieren quedarse atrás. Carlos Laserna hablaba de la importancia que tienen, su manejo no depende de una persona, sino de todo un equipo, por tanto, no significa que una marca no deba estar en las RRSS sino que la gente que lo dirige no es consciente de su importancia y seguramente no funcione. Si no sabes estar mejor no estés.

La principal conclusión que podemos extraer es la importancia que tienen las ideas, es decir, las buenas agencias son aquellas que cuentan con gente que piensa pero que además lo hace también de manera digital. No tiene sentido hablar de una estructura en la que los miembros que realizan un trabajo conjunto lo hagan separados, sino que, el resultado será más enriquecedor de haberlo compartido.

Las nuevas tecnologías abren un camino importante para las marcas, pueden crear contenidos e interactuar con los consumidores, pero, en ocasiones se dispone de más tecnología que de buenas ideas y el resultado queda vacío y sin consistencia. El contenido que se cree debe interesar al usuario, cuanto menos publicidad mejor, la marca no debe aparecer demasiado o incluso nada, porque se trata de entretenimiento, de crear un vínculo con las personas, de aportar utilidad a nuestro público.