Observatorio Beyond the Line » Actividades » Leyendo al sector

Realizado por Maite Ortí Anchel.

Gamification-3

Gamificación

Leyendo el artículo de Andreas Pfister, Director de operaciones y cuentas de LBi España, (Interactiva nº 140), aprendemos algo más sobre la Gamificación y su eficacia.

Jugar, ya no es solo cosa de niños. Debido a los avances y la expansión de la tecnología (smartphones, tablets, dispositivos móviles…), podemos encontrar en cualquier lugar y cualquier momento a gente de edades variadas, haciendo uso de este tipo de contenidos.

Vemos que los responsables de marketing de las empresas, investigan e indagan en el mercado diferentes mecanismos y tipos de juego para intentar enganchar a su público a los contenidos creados por la empresa de una manera distinta. Esto es lo que se conoce como Gamificación. Y es que gamificar un negocio, no solo puede hacerlo más divertido, novedoso, interesante e incluso apasionante, sino que también lo puede enriquecer desde un punto de vista social.

En la actualidad podemos comprobar, como muchas empresas premian la acción de compartir sus contenidos en las redes sociales. Sin embargo, vivimos en un momento en el que las marcas buscan urgentemente nuevas formas de evolucionar y nuevas formas de interactuar con el público, y es por ello que la gamificación se convierte en una alternativa importante para conseguir la fidelidad de los usuarios e incluso convertirlos en prescriptores de marca.

Pero no por ello debemos pensar que la gamificación es “un milagro”, y que con su empleo inmediatamente generaremos engagement. Vivimos en un mercado altamente competitivo en el cual conseguir la fidelización de los usuarios es una tarea complicada, y los expertos consideran que la gamificación únicamente es efectiva cuando las empresas mejoran un contenido que los usuarios ya hacen. Ese es realmente el desafío.

El éxito de la gamificación reside en la conexión que existe al compartir en las redes sociales. Dicho de otra forma, la clave del éxito para gamificar un negocio consiste en investigar y comprender las necesidades e intereses de nuestro público, para diseñar un proceso que atraiga y recompense a los usuarios por aquello que les gusta hacer.

Para gamificar algo, las empresas han de saber qué factores son relevantes desde el punto de vista psicológico para ayudar a crear interacciones entre marca y consumidores. Y para que un proceso gamificador tenga éxito, el contenido que se genere tiene que ser divertido, despertar la curiosidad de los usuarios, provocar un bienestar social en los individuos al sentirse éste como parte de un grupo social, evitando el miedo y la confusión.

Hemos de tener en cuenta que la gamificación no es la respuesta a todas nuestras necesidades, ya que no debemos dejar a un lado nuestros objetivos finales, para los cuales podemos emplear una variedad de técnicas para su consecución.

Utilizar el mundo del juego funciona, pero utilizarlo como la única y fundamental herramienta para generar engagement, puede ser un grave error.

Ejemplos hay cada vez más, y agencias como DoubleYou y LBi se especializan en ello. Deberemos seguirles la pista. Las aplicaciones móviles de juegos y entretenimiento se viralizan a grandes velocidades.