Observatorio Beyond the Line » Actividades » Leyendo al sector

Escrito por María Herrejón.

A día de hoy hay muchísimas herramientas de comunicación y de marketing que permiten a las marcas realizar grandes eventos. Por otro lado, hay quizás un sector, como es el de la arquitectura, que a simple vista no parece estar vinculado más allá con estos eventos salvo quizás por ser los lugares en los que estos se lleven a cabo.

Pues ya no. Hay muchos arquitectos importantes y muy conocidos que dan nombre y firma a esos edificios que las marcas eligen, está claro que no eligen a cualquiera. Pero siempre nos recalcan la importancia de ser diferentes, y hay muchos arquitectos que lo son, en este caso la empresa DICOM EVENTS. Esta empresa no es una empresa de arquitectura común o una empresa de eventos comunes, agrupa estos dos conceptos  creando entornos y estructuras efímeras y mágicas para los clientes.

No hay limitaciones, es un concepto totalmente distinto al de contratar un lugar, ambientarlo, celebrar el evento y marcharse hasta que otra marca decida hacer lo mismo. Ellos crean los espacios para las marcas desde cero haciendo lo que les piden, creándoles un mundo solo para ellos que luego, una vez pasado el evento, se desmonta. Asistimos a lo que es la arquitectura efímera y personalizable. Esta empresa ha detectado una necesidad y la ha potenciado, asociando su forma de trabajar y de pensar con la que tienen las marcas y con la necesidad de éstas.

Cuando las grandes marcas organizan un evento desembolsan cantidades de dinero importantes por lo tanto quieren que sea grande, espectacular y que impacte a la gente. La esencia de este tipo de arquitectura reside en que una vez terminado el evento, se desmonta y ese universo creado ha sido solo para esa marca, no va a ser utilizado por otra haciéndola experiencia todavía más personal y propia. Como toda empresa, y sobre todo en los tiempos que corren de cambios vertiginosos y actualizaciones constantes, tienen que esforzarse para conseguir trasladar nuevos conceptos a sus clientes, y seguir haciendo que las marcas confíen en ellos, pero irónicamente tienen una base muy sólida construida sobre algo que solo es temporal.

Son maravillas las que pueden realizarse, crear lugares únicos que representen fielmente a una marca y que puedan asociarse a sus valores. El límite solo está en la idea que tengan las marcas de ese lugar, todo lo demás se hace realidad. Es brillante como se crean eventos que logran comunicar lo que se quería, que por lo tanto permanezcan en las mentes de las personas y que conviertan algo efímero en algo duradero.